lunes, junio 3, 2024

Pequeños restaurantes están preocupados con la Reforma Tributaria

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Los pequeños negocios de comidas, que promueven familias para subsistir serán los primeros golpeados por un eventual impuesto a los alimentos ultraprocesados y a las bebidas azucaradas, propuesto por el Gobierno en su proyecto de reforma tributaria.
Así lo señaló Acodrés, el gremio de los restaurantes, al advertir que “afecta a miles de familias en Colombia que derivan su sustento de preparaciones como la salchipapa, que es la más vendida en el país y en estratos populares.

“A su lado, se destacan helados, obleas y platos basados en azúcar y ultracongelados, por ser accesibles y de fácil y rápida preparación”, comentó el presidente ejecutivo nacional de Acodrés, Guillermo Henrique Gómez París.

“Llevamos dieciséis meses denunciado el impacto de la inflación de los alimentos en nuestra actividad, profundamente golpeada por la pandemia, en el entendido que restaurantes, cafeterías, panaderías, pastelerías y heladerías del país también hacemos mercado”, dijo.

Además, el incremento en servicios públicos y arrendamientos presionan de manera constante los costos de operación, limitando seriamente nuestra recuperación, en especial del empleo, rubro que nos hace el principal generador de oportunidades para mujeres y jóvenes del país.

Al exponer su punto de vista, el gremio de los restaurantes pidió que en el marco del debate de la Reforma, “la Comisión Tercera tenga en cuenta la inclusión en la ponencia, como una herramienta tributaria de competitividad nos ayude a contener la inflación, a mejorar el recaudo y a proteger a la gastronomía como un sector de economía popular por excelencia”. Además, pide no gravar insumos que harían aun más inviable la preparación de alimentos y bebidas como medio de subsistencia, en línea con el propósito de luchar contra el hambre.

Este es el impacto en plásticos

Por su parte, Daniel Mitchell, presidente de Acoplásticos, el gremio que reúne y representa a las empresas de las cadenas productivas del plástico, consideró que “esta decisión va en contravía de las mismas metas del gobierno nacional de erradicar el hambre, puesto que el impuesto recaerá sobre los productos empacados, es decir, sobre leche, queso, carnes, pollo, pan, galletas, frijoles, lentejas, cereales, aceites, harinas, café, sal, azúcar, panela, también las bebidas y los productos de aseo y limpieza, entre muchos más”.

Según cifras del gremio, del total de la producción de empaques utilizados en Colombia, 22 por ciento se destina a alimentos, 17 por ciento a bebidas, 29 por ciento a productos de aseo, limpieza, cosméticos, químicos y abonos, 23 por ciento a comercio, restaurantes y hoteles, y 9 por ciento a otros sectores.

Mitchell dice que, por cálculos preliminares, “el valor del impuesto equivale a una tasa de alrededor del 16 por ciento de la envoltura. Hay que tener en cuenta que el empaque plástico representa, en promedio, cerca del 5 por ciento del valor del producto, con algunos casos que pueden llegar hasta el 19 por ciento.

FUENTE EL TIEMPO

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